Anónimos

Todos los jardines guardan secretos. Una persona que busca no ser vista, un anónimo de noche y día.
Nos escondemos de nosotros mismos, de nuestras propias perturbaciones.
Una niña bajo un tapado de piel, recubierta de hojas campaniformes. La individualidad permanece oculta e indisoluble.
Empapelados de árboles, motivos rectangulares y circulares.
Interiores en silencio habitados por lo olvidado, lo alguna vez perdido.
Sobre una roca en un trozo de prado cubierto de flores, se encuentran dos figuras absortas la una en la otra.
Un suicidio en suspensión.
Árbol, escalera, obsesiones privadas.
La habitación aparece inmóvil, fija en el entorno espacial, petrificada en su ornamento.
Superficies enlucidas de color. Alegorías y deseos.
Por último, el desdoblamiento fotográfico de la imagen femenina y amenazadora. La Jurisprudencia, la siempre Nuda Veritas.

Laeticia Mello